Asimov; el hombre enciclopédico
El buen doctor Asimov, como le llamaban cariñosamente sus miles de lectores, dejó tras de sí un legado de más de 500 libros, abarcando los más diversos temas.
Justo cuando la humanidad necesita de sus mentes más brillantes para sobrevivir a sí misma, éstas se apagan. Así ocurrió el 6 de abril 1992, cuando uno de los más brillantes escritores de ciencia, ciencia-ficción, tecnología y un largo etcétera, murió.
El buen doctor Asimov, como le llamaban cariñosamente sus miles de lectores, dejó tras de sí un legado de más de 500 libros, abarcando los más diversos temas, desde la evolución de la vida, el desarrollo de la tecnología, hasta un estudio de las obras de Shakespeare y de la historia de la humanidad.
Mi primer acercamiento a su obra y que dejaría en mí la impronta de la curiosidad y escepticismo fue hacia dos libros suyos que extrañamente eran promovidos en la televisión: Civilizaciones extraterrestres y El colapso del universo, dos magníficos libros cuya lectura sigue siendo una clara y estimulante introducción al estudio de la exobiología (el área de la búsqueda de otros seres inteligentes en el cosmos) y a la astrofísica de eventos violentos que dan origen a esas bestias cósmicas que llamamos agujeros negros.
El estilo ágil, claro y juvenil de Asimov me llevo de la mano por la historia de la astronomía, conociendo datos y cifras sobre la naturaleza de una manera mas profunda y amena de la que se me había impartido en la escuela (en la que por cierto casi nunca o nunca se manejaban muchos de los temas abordados por Asimov).
Así "el buen doctor" se convirtió en mi maestro "autodidacta" que equilibró mis conocimientos académicos y me llevo mucho más allá de los libros escolares, a descubrir la manera en que opera la ciencia para llegar a comprender la forma en que la naturaleza se comporta.
Yo Asimov
Combinando hábilmente fragmentos de la vida de grandes científicos, con los momentos culminantes de su actividad científica, Asimov logra en cada uno de sus libros atrapar y motivar al lector, llevándole al corazón del proceso de investigación científica, que no es otro más que la curiosidad humana, jamás satisfecha con respuestas fáciles.
Como hombre enciclopédico, Asimov abarcó muchos temas más allá de la ciencia, como el arte y la historia, en libros guía sobre Shakspeare o la Biblia, así como en varios tomos de la historia de la humanidad.
Su creatividad le llevó también a especular sobre el futuro de la humanidad, en muchos cuentos y novelas de ciencia ficción, en donde se planteaba la perspectiva del surgimiento de inteligencias artificiales (Yo, robot) o la expansión humana en el universo (Fundación), así como otras series de historias, siempre bajo la línea de la llamada ciencia ficción dura, es decir aquella apegada a los hechos científicos conocidos, llevados a su extrapolación más extrema.
Asimov escribió también sobre los problemas que aquejaron al mundo de las postrimerías del siglo XX, con una agudeza y crítica devastadora, en las que cuestionaba la lucidez intelectual de los dirigentes políticos de la época, que llevaron a la civilización casi a su propia autodestrucción nuclear.
Algunas de estos análisis son aún validos, pues el buen doctor ya conocía acerca del calentamiento global, la destrucción de la biodiversidad y la enajenación social.
Sin embargo en sus últimos libros nunca perdió la esperanza de que algún día la humanidad pudiera salir de sus rencillas tribales, aunque se permitió tener algunas dudas: "El aspecto más triste de la vida actual es que la ciencia gana en conocimiento más rápidamente que la sociedad en sabiduría" -Isaac Asimov (1920-1992)-.
fuente: El universal online

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home